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Los agentes medioambientales de Castilla y León y el proyecto LIFE+ Desmania para la conservación y estudio del desmán ibérico

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La especie.
1. ¿Desmán de los Pirineos o desmán ibérico?
Inicialmente fue llamado desmán de los Pirineos, dado que su descripción científica se hizo a partir de un ejemplar capturado en las cercanías de la localidad de Tarbes en el Pirineo francés (Geoffroy 1811) y que no se tuvo conocimiento de su existencia fuera de esta cadena montañosa durante años (mayormente porque los primeros estudios científicos de la especie se hicieron en Francia). Últimamente, sin embargo, se prefiere utilizar la denominación de desmán ibérico, pues se ajusta mejor a lo que es su rango distribucional: posteriormente a esa fase inicial de estudio, se irían localizando más ejemplares por extensas zonas del norte peninsular. En todo caso, ambas son denominaciones vernáculas, que al igual que otras, más de ámbito local, pueden ser perfectamente aceptadas como válidas.
En cuanto a la denominación científica, existe también cierta controversia respecto al grado de concreción taxonómica, por la posibilidad de que dentro de la especie Galemys pirenaicus, existan dos subespecies: Galemys pyrenaicus pyrenaicus (E. Geoffroy 1811) para los Pirineos y la cornisa Cantábrica, y Galemys pyrenaicus rufulus (Graells 1897) para el Sistema Central y el resto. Actualmente, los diferentes autores no han llegado a un acuerdo sobre la aceptación de la existencia de esas dos subespecies, por lo que, ante la falta de una validadación genética que las ratifique, se tiende a aceptar mayoritariamente el taxón de Galemys pirenaica, sin necesidad de tener que buscar una ulterior concreción en la categoría de subespecie.
2. Un tesoro ibérico.
Este pequeño y peculiar mamífero acuático, cuyo pariente más conocido y casi único es el topo (familia Talpeidae), puede ser considerado una auténtica joya de la fauna ibérica: solamente lo podremos encontrar en ésta y en la vertiente francesa del norte de los Pirineos. De las cuatro especies aceptadas del género Galemys que han existido, tan solo el Galemys pyrenaicus pervive en la actualidad. Con lo que, no sólo es que se le pueda catalogar prácticamente como un endemismo de la península, sino también como un primitivismo, dado que es el único representante que queda del género Galemys –solamente hay otro desmánido conocido, que habita en la zona de Rusia y Norteamérica, si bien pertenece a un género diferente (Desmana moschata)-.
3. Características morfológicas.
Su característica más destacable es, sin lugar a dudas, su peculiar probóscide a modo de trompa: lampiña, aplastada y con los orificios nasales en su extremo. Su cuerpo es compacto y rechoncho. Su cola ancha, escamosa y de sección redonda, finalmente comprimida en su extremo. Carece de pabellones auditivos y sus ojos son diminutos. Las extremidades posteriores son mucho mayores que las anteriores y con membranas interdigitales para facilitar su adaptación al medio acuático. El pelo lo tiene liso, de castaño a gris, con reflejos iridiscentes, y más claro por la parte del vientre. De los dos tipos de pelo que tiene (borra interior y capa externa aislante), los últimos presentan una característica única, por su aplanamiento apical en forma de punta de lanza, que es de vital importancia para su identificación a través de indicios. Su cuerpo mide entre unos 115 y 130mm de longitud, y su cola entre unos 125 y 150 mm; alcanza un peso de entre 50 y 75 gramos.

4. Fuentes alimentarias y predadores.
El desmán preda principalmente sobre invertebrados acuáticos: larvas de insectos de tricópteros, plecópteros y efemerópteros, y es predado, principalmente, por mamíferos como la nutria o el visón, y ocasionalmente por algunas aves como la cigüeña, la garza, el martinete, algunas rapaces diurnas o nocturnas y también por algún pez como el lucio.
5. Hábitat, distribución y evolución de las poblaciones.
Vive en arroyos montañosos de aguas limpias y oxigenadas, aunque su presencia depende más de las características de los cursos de agua (pendiente, profundidad y velocidad de la corriente) que de un determinado rango de altitud.
En cuanto a su distribución, presenta preferencia por las zonas de clima atlántico respecto a las mediterráneas. Lo encontramos en continuidad en el arco montañoso que, partiendo de los Pirineos a través de la Cantábrica y los Montes de León, llega hasta el Centro de Portugal (río Mondego), en la cornisa cantábrica y en Galicia, en las cabeceras del Sistema Ibérico septentrional y también en el Sistema Central, donde parece haber desaparecido o ser muy residual en los afluentes de la cuenca del Duero y conservarse en algunos de los arroyos de cabecera de los afluentes más occidentales de la cuenca del Tajo. Estos datos se revisarán, de acuerdo a los resultados de los estudios objetos de este artículo y otros en curso.
La evolución de las poblaciones de la especie, según las últimas estimaciones, parece estar en franco retroceso, tanto por las zonas donde ya no hay presencia del animal, como por el descenso de sus ratios demográficos en aquellas en donde todavía se conserva. La contaminación de las aguas, las disminuciones de caudal por detracciones, las alteraciones de los cauces, la pérdida de la vegetación de ribera, así como la aparición de especies invasoras como el visón americano, son las principales causas que parecen tener origen en su declive.
6. Estatus de conservación.
Independientemente de un mayor grado de protección que algunas Comunidades Autónomas le dan en sus respectivos territorios (catalogado como en peligro de extinción en varias de ellas), está incluido en el Catálogo Español de Especies Amenazadas (Real Decreto 139/2011) en la categoría de en peligro de extinción, para las poblaciones del Sistema Central, y de vulnerable, para el resto del territorio nacional. También consta como vulnerable para la IUCN (Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza) y con la misma figura para el World Conservation Monitoring Centre.
El proyecto LIFE+Desmania.
Este es un proyecto cofinanciado en un 50% por la Comisión Europea, que se ha venido desarrollando desde el año 2012, en áreas de la Red Natura 2000 de las provincias castellano y leonesas de Ávila, León, Palencia, Zamora, Salamanca y la extremeña de Cáceres, y que terminará en el 2016. Es coordinado por la Fundación de la Biodiversidad y en él participan, además del propio MAGRAMA, la Junta de Castilla y León, la Junta de Extremadura, y otras instituciones y fundaciones públicas y privadas.
El objeto final del proyecto, ante la delicada situación de la especie, es un ambicioso plan, que abarca desde actuaciones destinadas a su mejora poblacional y de conservación, hasta otras centradas en el estudio de sus poblaciones y sus principales afecciones. Incluye, por tanto, actuaciones de mejora de los hábitats de ribera, disminución de especies alóctonas dañinas para la especie (visón americano), sensibilización social y formación de agentes implicados; así como también, otras enfocadas al seguimiento y análisis del área de distribución y de los hábitats, principalmente mediante la toma de datos sobre éstos, y la búsqueda de indicios de presencia de la especie.
La actuación de los Agentes Medioambientales de Castilla y León en la provincia de León dentro del proyecto LIFE+Desmania.
Partiendo de la premisa de que la provincia de León es considerada uno de los principales reservorios de la especie, y de que los datos de los que se disponía hasta el inicio del proyecto eran escasos y desfasados, los Agentes Medioambientales han jugado un papel esencial en el desarrollo del proyecto. Este artículo se centra en la actuación llevada a cabo por los agentes leoneses a lo largo de 2014, si bien los trabajos, al igual que el proyecto en sí, están todavía en fase de ejecución. Desarrollados bajo la coordinación del personal técnico de dicho Servicio Territorial de Medio Ambiente de León, las actuaciones, con las ciertas variaciones adaptadas a las peculiaridades locales de cada provincia, se pueden extrapolar al resto de provincias de Castilla y León donde se ha desarrollado el Life.
Los agentes medioambientales y forestales han trabajado básicamente en tres cometidos:
1. Actuaciones encaminadas a la localización y control de la expansión del visón americano, como principal especie invasora que afecta negativamente al desmán.

Para ello se realizaron sesiones de trampeo selectivo en primavera y en otoño, en los cursos de agua de todas las demarcaciones de los agentes y no sólo en aquellas en las que se tenía constancia previa de su presencia. A estos efectos, se dotó a cada una de las comarcas del material de trampeo necesario. Se utilizaron trampas cebo de encarcelamiento, selectivas, por tanto, para la liberación de cualquier animal que no fuese el visón americano. También se realizaron jornadas de adiestramiento, para aquellos agentes que no habían trampeado anteriormente.

2. Actuaciones encaminadas a determinar las poblaciones del desmán por búsqueda de indicios y detallar las características de su hábitat y las principales afecciones que le perjudican.

Esta ha sido la parte más compleja de la actuación de los Agentes, y ha requerido una formación previa teórica y práctica, impartida por los biólogos de la empresa Biosfera - referencia en lo que se refiere al desmán tanto por sus actuaciones tanto en España como en Portugal-. Esta empresa, que tenía encargada la realización de parte de los muestreos ubicados dentro de las zonas Red Natura 2000, aprovechó durante la ejecución de los mismos, para impartir la formación práctica que recibieron los Agentes. Después, éstos, ya por su cuenta, completarían los muestreos que quedaran sin realizar dentro de dichas zonas, y a mayores otros más, dentro de los ríos y arroyos fuera de éstas áreas de protección, llevando por tanto el objetivo más allá de lo inicialmente previsto por el proyecto LIFE+Desmania.

Los tramos de muestreo, prefijados previamente por el personal técnico, se repartieron tratando de llegar a la mayor parte de cursos de agua susceptibles de tener presencia de desmán. Después, y ya sobre el terreno, los Agentes los recorrieron buscando indicios, tanto de desmán, como de sus predadores a través de la localización de sus excrementos. También se aprovechó para tomar nota de parámetros interesantes para la conservación de la especie: usos antrópicos (detracciones de agua, canalizaciones, minicentrales, incidencia de núcleos urbanos), hidromorfología del curso de agua, vegetación y fauna. De todo lo inventariable se levantaron fotografías y posicionamientos vía receptores G.P.S.

Las prospecciones de los tramos se realizaron por equipos de dos o de tres agentes, con objeto de validar y contrastar las excrementos, antes de decidir levantar la correspondiente muestra. El equipo básico utilizado consistió en vadeadores, linterna, cámara fotográfica, receptor G.P.S y el material necesario de toma de muestras. Los tramos, de unos 250 metros de largo, se recorrieron siempre en sentido contrario a la corriente (para evitar lavados de los excrementos ocasionados por las ondas de avance) y prestando especial atención a los puntos susceptibles de ser aprovechados por el desmán para defecar, en especial todas las oquedades y posibles refugios que el animal aprovecha para hacerlo protegido de sus depredadores (de ahí la necesidad de la linterna, incluso cuando todos los muestreos se hicieron con luz solar). La formación previa trató de minimizar errores con deposiciones de otros animales: excrementos de musgaño (Neomys anomalus o Neomys fodiens) y egagrópilas de mirlo acuático, como mayores focos de confusión; si bien la posibilidad de error se ampliaba con otros animales, dependiendo del estado de conservación de las deyecciones: excrementos lavados de pájaros, lagartos, babosas… Resultó por tanto, una operación no siempre fácil, en la que se debió utilizar la vista (deposiciones del desmán de aspecto granuloso y retorcido), el olfato (olor almizclado y con un deje a pescado) y el tacto (aceitoso y ligado). De las deyecciones seleccionadas -previa toma fotográfica y levantamiento de coordenadas de localización- se tomó muestra referenciada para su posterior envío a laboratorio. Una vez en éste, se procedería con su análisis en dos fases: una primera de pelo, en aquellas que lo presentasen (el desmán se acicala bastante e ingiere sus propios pelos, que son característicos y únicos) y otra de ADN, en aquellas en las que la ausencia de pelos lo precisase. También se levantaron muestras de las deyecciones encontradas de sus posibles predadores (nutria principalmente), con el fin de buscar pelos o restos del desmán en su interior.

Como fase final del proceso, y ya en gabinete, se procedió a subir todos los datos, fotografías y localizaciones de las muestras recogidas y de los parámetros inventariados, en una ficha online creada a dichos efectos para los colaboradores del proyecto LIFE+Desmania.

3. Actuaciones encaminadas a la mejora del hábitat y minimización de sus afecciones.

En este sentido, los agentes han colaborado, detallando dentro de sus respectivas demarcaciones, propuestas como: revegetación de riberas deforestadas, clareo en aquellas en las que por exceso de matorral no llega suficiente luz a la lámina de agua, retirada de basura de los cauces, limpieza de lodos de colmatación, eliminación de barreras y su restitución por diques tradicionales (hechos con materiales del propio río y como reservorios de agua en las épocas de estiaje) y otras que se considerasen efectivas e interesantes para el fin del proyecto.

Además, con la misma ejecución de estas labores, se incrementaron las labores de vigilancia e inspección que se ejercen habitualmente sobre las afecciones al dominio público hidráulico. En el curso de la ejecución de los muestreos se denunciaron obras en cauce, acometidas sin la oportuna autorización administrativa y que entre otros posibles daños, afectan negativamente al hábitat del desmán.
Nota final del autor de artículo.
Independientemente de la incuestionable importancia que el proyecto tiene para la conservación de la especie y la mejora de su hábitat, desde un plano más personal, la participación en el mismo ha supuesto un acercamiento, no sólo a este peculiar y esquivo habitante de nuestros ríos que es el desmán: ha supuesto también la posibilidad de ver lo cursos de agua desde su interior y a ras de la lámina de agua…, inspeccionando cada oquedad y cada piedra... lo que sin duda ha abierto una perspectiva nueva de ese mundo tan cercano, como poco conocido, que es el de todos estos pequeños animales que habitan ocultos en nuestros ríos y arroyos.

Puedes leer el artículo también en la revista guardabosques